
Intel desarrolla sus procesadores en 2 fases. En la primera que ellos mismos denominan "tick" se mejora la tecnología de fabricación, permitiendo reducir el tamaño de los pequeños ladrillos que forman el micro, los transistores. Esa reducción trae 2 mejoras.
Se reduce el consumo y se pueden integrar más elementos en el mismo chip.
En la segunda denominada "tock" se realiza un cambio en la arquitectura del procesador.
Es el momento de añadir nuevos bloques funcionales internos. De esta forma se consigue mejorar la cantidad de instrucciones que el procesador es capaz de realizar por segundo incluso a la misma frecuencia de funcionamiento que la anterior generación.
Este proceso se produce en una cadencia anual más o menos con la cual en 2 años tenemos un "tick" y un "tock".
Con esta nomenclatura los Core de Segunda generación también conocidos como Sandy bridge eran un tock. Para la siguiente generación, cuyo nombre en clave era Ivy Bridge,
utilizo el termino "tick+" ya que Intel aparte de reducir el tamaño de
sus procesadores mejora ciertos aspectos de la arquitectura como, por
ejemplo, su tarjeta gráfica integrada.
Es aquí donde surgen los Intel Core de Cuarta Generación cuyo
lanzamiento se espera para Marzo del año 2013. El nombre en clave de
esta nueva arquitectura es Haswell. Por tanto un "tock".
Para entender que supone Haswell es necesario fijarse en el mercado
actual del PC. Los usuarios cada vez demandan dispositivos más móviles.
Estamos viendo un desembarco de smartphones, tabletas, tablets PCs, laptops, nettops, HTPC, AIO. En todos estos equipos reducir el consumo es mucho más importante que la propia potencia de computo.
La idea detrás de Haswell es sencilla. Esta pensado para cubrir el
espectro completo desde los smartphones hasta los servidores. De esta
forma piensa competir con AMD en los mercados usuario normal y servidor e
incluso adentrarse en la guerra con ARM que esta detrás de los diseños
de los procesadores del IPhone o del Samsung Galaxy.
¿Qué nos va a ofrecer Haswell?
Menor consumo en standby. Esta es una de las razones por las
que Haswell puede ser una autentica revolución. Imagínate dejar tu
laptop encendido, actualizando twitter, correo y otro tipo de
aplicaciones sin que te coma la batería.
Nuevas instrucciones. Se amplia con nuevos conjuntos de
instrucciones. Como AVX2 y FMA3. Pensadas para acelerar algunos tipos de
aplicaciones, como las de procesado de video y fotos entre otros.
Incluye, además otro conjunto denominado TSX. Pensado para facilitar la
vida a los programadores a la hora de crear aplicaciones que sean
capaces de usar varios núcleos de manera concurrente.
Nuevos sockets. Desgraciadamente necesitaras comprar una nueva placa base para poder usar estos nuevos procesadores. Esperemos que Intel añade algún tipo de funcionalidad que las haga apetecibles.
Tarjeta gráfica. Soporte para Directx
11.1 y Open GL 4.0. Se espera que la tarjeta gráfica nos de al menos
que el doble de potencia que la más rápida que tenemos para Ivy Bridge,
la HD 4000.
Memoria. Se espera que al menos en el ámbito servidor se añada soporte para las futuras memorias RAM DDR4.
¿Qué versiones saldrán al mercado?
No se conoce la fecha pero algunas de sus versiones serán las siguientes:
Haswell-DT. La que encontraras en los PCs de escritorio.
Haswell-E. Pensado para los usuarios que no tengan problemas de presupuesto y quieran las mayores prestaciones.
Haswell-EP. Esta es la versión para servidores. Contara con un
mayor número de núcleos que le permita trabajar de forma concurrente
con la mayor cantidad de usuarios posibles.
Haswell-ULT. Pensado para ultrabooks. Se habla de que será un SOC
que tendrá integrado la mayor parte de los elementos de la placa base
dentro del micro. Su consumo que es muy importante en estos equipos
estará sobre 15 Watios.
Haswell-ULX. Pensado para equipos que necesiten muy bajo consumo. Tendrán un TDP de unos 10 Watios. También vendrán en formato SOC.